
Antes de comenzar a realizar estudios clínicos con personas, los patrocinadores primero estudian el tratamiento en investigación en el laboratorio usando células o animales. Estos estudios se llaman estudios preclínicos. Los patrocinadores deben obtener la aprobación de las agencias regulatorias gubernamentales antes de poder estudiar los tratamientos en investigación en personas. Estas agencias analizan los resultados de los estudios preclínicos y revisan los planes para el tratamiento en investigación presentados por el patrocinador, con el fin de decidir si es pertinente comenzar con los estudios clínicos.